La historia de la libreta de poda.server
Este mes a contrarreloj, qué hemos leído este mes, Jesús no es un lector normal, la libreta de poda.server, estamos trabajando en poda.server 2.0, nuestro desarrollador Gus, el primer Mis Estaciones.
Este mes nos encontramos escribiendo este poda.serving a muy pocos días antes de la fecha programada para su publicación, cosa que no suele ser así. No sabemos qué ha pasado en marzo ni cuándo ha ocurrido, pero aquí estamos a final de mes preparándonos para publicar. Muchas cosas han pasado en estos 31 días, pero lo más importante es que ha llegado la primavera.
A algunos de vosotros ya os debería de haber llegado Mis Estaciones, el regalo por haber estado tres meses consecutivos en poda.server, y esperamos que no falte nadie por recibirlo, sino, culpa de Correos! Hemos tenido la suerte de poder entregar algunos de estos sobres en mano y veros las caras al abrirlo. Poder ver la cara de ilusión que pusieron Teresa, Iris e Into fue un verdadero regalo y como no hemos podido espiaros a los demás mientras abríais vuestros sobres en casa, nos encantaría saber qué os han parecido.
Para aquellos que no lo sepan ya, vamos a repetirnos un poco para deciros que en poda.server le damos mucha importancia a las estaciones. Vivimos en el campo (muy campo) y notamos mucho el cambio de estación y cómo cambiamos nosotros como personas con cada una de ellas. La primavera lleva entre nosotros pocas semanas y ya lo estamos notando. Hay tulipanes rosas, blancos y rojos en el jardín, pero por alguna misteriosa razón, este año no hay narcisos (en nuestro jardín). Hay pájaros en el jardín comiendo todo el día y construyendo nidos en el tejado y árboles de nuestra casa. Hay sol y calor, esto lo echábamos bastante de menos. Y los colores marrones han sido reemplazados por colores verdes vivos. Todo siente realmente diferente y estamos preparados para los próximos tres meses.
Antes de empezar con este poda.serving, recordarte que ahora es el momento de disfrutar la primavera en poda.server, y poder recibir lo que preparemos para introducir al verano. ¿Tienes ganas?
*Pequeño clickbait, al final de esta edición mostramos (y hablamos de) el contenido de el primer Mis Estaciones.
Yo solo he tenido lecturas de 5 ⭐️ este mes y me doy las gracias. Eso es, me las doy a mí misma. Me doy las gracias por haberme permitido comprar libros que me apetecían leer y que sabía que me iban a gustar. No me suelo permitir gastar mucho dinero en libros nuevos porque al final es un hobby bastante caro cuando lees mucho como hago yo, pero llevo leyendo libros que no me encantan desde hace muchos (demasiados) meses, y necesitaba sentir esa ilusión por leer buenos libros. En marzo volé a Madrid y justamente salían libros de algunas de mis autoras favoritas así que no me lo pensé. Estos dos libros de los que hablo fueron Oposición de Sara Mesa y El ataque de las cabras de Laura Chivite.
He leído todos los libros de Sara Mesa y terminar este me dio mucha alegría, pero también tristeza porque ya no me quedan más suyos por descubrir y sé que cualquier libro suyo es su acierto. Me encanta ella y me encanta como escribe, soy muy fan. Siento que todo el mundo está leyendo este libro así que prefiero hablar más en detalle de otros libros menos populares ahora mismo.
Uno de esos libros es el de Laura Chivite. Me llenó el alma mucho más de lo que me esperaba. Gente que ríe (su otro libro, una colección de historias que se pueden leer juntas, al menos así lo viví yo) me encantó y siempre lo recomiendo, pero El ataque de las cabras se ha puesto en mis top 5 del año, igual que lo hizo Gente que ríe en su momento. Justamente estoy pasando un duelo con una figura familiar de tía y este libro me ha dado las palabras exactas que necesitaba para entender mis propios sentimientos. Es curioso lo mucho que se parecen la persona en mi vida y la protagonista (tía) del libro. Hay veces que un libro llega a tu vida en el momento perfecto y sientes como estuviese escrito para ti, y este ha sido mi caso. De todo corazón, os recomiendo leer este libro y os recomiendo leer a Laura. P.D: +10 puntos por la portada tan es-pec-ta-cu-lar que tiene.
Los otros dos libros que he leído este mes han sido No y yo de Delphine de Vigan y Matrescence de Lucy Jones. No y yo ha sido una lectura fácil y bonita, es mi primer libro de de Vigan y tengo muchas ganas de leer más obras suyas. Me gusta mucho su forma de escribir y la manera tan simple de expresar sentimientos profundos. Este libro trata sobre Lou, una niña de altas capacidades que tiene problemas para socializar en el colegio, que se hace amigas de No, una chica joven un poco más mayor que ella que vive en la calle, y las dos se hacen amigas. Lou intenta salvar a No y a través de esta amistad, vemos como la autora habla sobre un tema que se olvida en la sociedad -las personas que a diario viven en la calle- y arroja luz sobre esta injusticia social y la violencia silenciosa que viven día tras día. Me ha encantado.
En cuanto a Matrescense, es un libro muy popular ahora mismo sobre el tema de la maternidad. Lucy Jones escribe sobre cómo los cuerpos y los cerebros de las mujeres cambian durante el embarazo y con el posparto de formas inimaginables. No solo eso, presenta muchos estudios científicos recientes que explican y justifican muchos sentimientos muy peligrosos que ocurren tras el parto y habla sobre cómo cambios en la sociedad podrían ayudar a las madres a sentirse mejor en este momento de cambio tan grande. Yo no tengo las palabras para explicar ni un cuarto de bien todo lo que dice este libro, pero si tienes buen nivel de inglés (no está traducido) y te interesa ser madre o aprender sobre la maternidad sin tabús, sin clichés y sin romanticismos, desde luego que este es el libro para leer. Me ha flipado.
De nuevo mi lectura principal de este mes ha venido de la mano de Emily. Cuando estuvo en Madrid me trajo un libro, The Nasty Bits de Anthony Bourdain. De él ya había leído Kitchen Confidential y me encantó, así que Emily me regaló este. Es una colección de artículos que Anthony escribió para periódicos o revistas. Al principio me planteé que por qué estaba leyendo esto y que por qué existía un libro así (a mi parecer era un libro creado simplemente para ser vendido) pero ahora he de reconocer que es muy bueno. Fiel a su estilo, cada uno de los textos tiene algo especial y todavía estoy esperando a que uno de ellos no me guste (me quedan varios por leer - no creo que esto pase).
El segundo libro que he “leído” este mes (más acerca de por qué he usado comillas ahí en la siguiente sección) se llama Complete Herbal, de David Hoffman (The Complete Illustrated Holistic Herbal: A Safe and Practical Guide to Making and Using Herbal Remedies es el nombre completo). Es un libro sobre medicina alternativa, en este caso centrado en el uso hierbas. Lo encontramos en un rastro y ha sido un maravilloso descubrimiento. Me encanta cuando en rastros encontramos libros así, que contribuyen a lo que yo llamo mi wiki analógica.
En la imagen de abajo se puede ver (el primer libro por arriba) otro de los libros a los que me refiero en el apartado “Creo que no soy un lector normal”.
No sé si yo puedo considerarme un lector, creo que la definición de lector no encaja del todo conmigo. Los libros me entretienen sí, pero nunca estoy planeando mi siguiente lectura, ni expectante por leer tal libro. Tampoco me importa mucho lo que leer, mientras esté alineado con mis intereses y mis necesidades del momento. No tengo un TBR, ni tampoco estoy puesto en el mundo literario, y mucho menos en las novedades, aunque a veces sí me encuentro con alguna, pero tampoco les hago mucho caso, la apunto en algún lugar que luego generalmente olvido.
Para mí los libros son herramientas, y esto influye mucho en la forma en la que leo y en la forma que adquiero libros. Mi biblioteca está llena de muchos libros, una gran parte terminados y una parte sin empezar, aunque todos ojeados, en algún momento u otro. Y muchos, esperando a ser ojeados más en profundidad. ¿Cuándo? No tengo ni idea, cuando la situación lo requiera. Tengo un montón de libros sobre métodos, manuales. Libros de construcción, de reparaciones, de salud, de empresa, de diseño… y sigo adquiriendo más. Para mí los libros (especialmente los de este tipo) son referencias, son sitios a los que voy a buscar lo que necesito, es mi internet analógico. Son en lo que me apoyo. Me estoy dando cuenta de que esto puede sonar absurdo con la cantidad de información que tenemos hoy en día al alcance de una búsqueda en internet, ¿quién iba a querer escanear a través de muchas páginas encontrando las claves? Bueno, quizás alguien que no quiere solo claves, alguien que quiere experiencias, alguien que quiere favorecer su propia intuición, alguien que quiere desarrollar su criterio.
Para mí recurrir a los libros presenta otras ventajas. Me ralentiza, soy una persona cuyo cerebro vive a mil por hora, y los libros me ayudar a detenerme, a forzarme a parar y a leer para encontrar lo que quiero. A prestar atención y a de alguna forma, ir encontrando el sentido de las cosas poco a poco. A entender y profundizar más en lo que me interesa, y a poder digerirlo más adecuadamente también.
Yo no soy un lector que coge un libro, lo lee y a por otro, también tengo esa parte de mí obviamente, leo libros normales como todo el mundo, pero para mí los libros forman parte de mi día a día. Uso libros todos los días, libros de recetas y cocina, de remedios y medicina, de agricultura y jardín, de mecánica (este últimamente vive pegado a mí, mientras arreglo nuestro coche), de bricolaje, de naturaleza y animales… Tengo libros para todos mis intereses, y voy encontrando más, para mis nuevos intereses o los que vendrán.
Así es como creo yo mi biblioteca, y así es como leo yo la mayor parte del tiempo. No leo los libros de principio a fin, leo lo que necesito, cuando lo necesito. Muchos de esos libros los he leído ya enteros, porque los he utilizado tanto que al final los he recorrido completamente. Otros están a la mitad, y en otros tan solo llevo unas páginas.
Con el tiempo (si es necesario) los completaré, se completarán, pero poco me importa si no lo hacen. Sé que aunque no estén terminados y no haya marcado una cruz en mi lista están cumpliendo su función, y seguirán haciéndolo.
Al poco tiempo de ponernos en serio con poda.server, decidí que necesitábamos un lugar donde apuntar todo lo que estábamos haciendo y pensando en hacer. Así nació nuestra libreta de poda.server. Es una libreta de tapa blanda de Moleskine con las páginas lisas. En la portada le pusimos una pegatina de poda.server y listo, preparado para ser inaugurado. No sé cuántas páginas tendrá la libreta, pero ya está casi llena y encima es de un tamaño grande (19x25 cm), por lo que llenar una página no es tarea fácil.
A los dos nos gusta mucho reflexionar sobre el pasado y ver cómo hemos cambiado. No sé si eso nos hace nostálgicos porque no solemos querer volver al pasado sino ver desde dónde partimos. Esto no solo lo hacemos con nuestros proyectos, lo hacemos en todos los sentidos de nuestra vida compartida. Ayer mismo hablábamos durante la comida sobre qué platos comíamos a menudo cuando vivíamos juntos en Barcelona. Jesús y yo somos dos personas que evolucionamos muy rápidamente. Cambiamos cosas, probamos cosas, descartamos cosas; y así vamos continuamente. Muchas de estas cosas se quedan porque funcionan para nosotros, pero muchas otras no.
La forma más fácil y directa de ver nuestra evolución en poda.server es mirando nuestra libreta. En los inicios, nos reuníamos cada lunes por la mañana en la oficina de Jesús para planear la semana, discutir un rato, hacer las paces y trabajar en el proyecto. Yo era la que anotaba en la libreta todo lo que hablábamos. Me costó un rato conseguir que Jesús dejase de utilizar folios sueltos.
Revisando la libreta esta semana, nos sorprendió darnos cuenta de que nuestra idea inicial era ofrecer hasta diez recomendaciones al mes. (Sí, léelo de nuevo. Diez).
¿Estábamos locos? Entendemos que pueda parecer así, pero detrás de esta decisión había un razonamiento muy lógico inspirado en nuestra querida amiga Sophie, la primera usuaria de poda.server por cierto.
Sophie lee muchísimo, es la persona que más lee de nuestro entorno y no vamos a revelar sus cifras de lectora, pero si estábamos pensando en recomendar diez libros al mes por ella, puedes hacerte una idea de lo bookworm que es.
Una vez tomada esta decisión de recomendar diez libros, nos pusimos con el diseño de la web en Figma y rápidamente nos dimos cuenta de que el número 10 no iba a ser una opción. Era imposible de cuadrar en cuanto al diseño y también era mucho lío con el tema de los precios (si eliges más o menos libros) y el plan Amigo. Esta piedra en el camino nos llevó a entender que diez libros eran muchísimos. ¿Quién iba a querer recibir diez libros al mes? Si recibe diez de poda.server, ¿cuándo podrá leer otros libros fuera de sus suscripción? ¿Y las personas que leen un libro al mes? Los saltos eran muy grandes y las respuestas a estas preguntas no llegaban, entonces decidimos plantearlo todo desde otro lugar, y así nos dimos cuenta de que tres libros al mes ya eran muchos para la -gran- mayoría de las personas.
*(Y menos mal que tomamos esta decisión porque no me puedo imaginar la de horas que pasaría buscando diez libros para un usuario, si tres libros me lleva a veces casi tres horas).

Lo bueno de nuestra libreta de poda.server es que nos recuerda que no teníamos ni idea de lo que funcionaría y lo que no porque no hay otro servicio como el nuestro, y no lo decimos para convencerte de que somos únicos y con aura de prepotencia. Sino que, realmente, no conocemos un servicio que haga lo que hacemos nosotros así que no tenemos a nadie a quien seguir. Los pasos no están marcados delante de nosotros. Sentimos que estamos abriendo camino y eso, por romántico que pueda sonar, nos dificulta cada pequeña decisión que tenemos que tomar.
Igualmente, es muy bonito poder mirar atrás y darnos cuenta de que no nos hemos obsesionado con crear algo perfecto, sino algo que funciona muy bien y que va a evolucionar con nosotros al caminar. Hemos aprendido muchísimo en estos ocho meses y estamos listos para subir el nivel de nuestro servicio. Lo que podemos enlazar con lo que está por venir: te contamos sobre “poda.server 2.0” un poquito más abajo.
Estamos trabajando en una nueva versión de poda.server y esta idea me hace recordar a mi yo del pasado cuando pasaba bastante tiempo en la App Store de mi iPhone 4 buscando apps y juegos para descargar (os recuerdo que por aquel entonces no había tantas redes sociales para distraerte y por eso acababas cambiando los ajustes del móvil cada poco tiempo). Siempre miraba las updates y prestaba atención a cómo cambiaba el número de versión de 1.0.1 a 1.0.3 y luego a 1.2.1. También me fascinaba la idea de que se habían arreglado “bugs.” Estos bugs me los imaginaba como pequeños bichos que se metían en el código (tipo Matrix) a comerse datos y construir casas en partes ocultas que luego había que buscar y destruir. Ahora que soy adulta y tengo una página web llamada poda.server con todo ese código (que sigue pareciendo el código verde de Matrix) entiendo que los bugs no son bichos reales, desafortunadamente.
Aquellos números de actualización que me gustaba examinar para decidir si descargar la app en mi iPhone ahora representan otra cosa. Para mí ahora representan a nuestro desarrollador, Gus, trabajando después de su trabajo principal arreglando cosas que no deberían de estar rotas. Representan nuestros WhatsApps eternos explicándole qué cosas han dejado de funcionar o qué errores nos está dando la página y comunicándole lo urgentes que son los arreglos. Hasta ahora solo hemos tenido un par de “código rojo!!!” a los que respondió en veinte segundos diciéndonos “estoy aquí”. Gus es un sol y nunca se queja de nosotros, pero más de una vez me lo he imaginado tumbado en el sofá comiéndose una hamburguesa viendo una serie diciendo “no me jodas” cuando tiene que contestarnos o levantarse a encender el ordenador. Pero tampoco me sorprendería si Gus jamás hubiese pensado esto, así de bueno es.
Gus es parte de poda.server y nos llenamos la boca de orgullo al decirlo. Nuestro staff está compuesto por tres personas, no dos, y eso queremos que todo el mundo lo sepa porque sin él no podríamos haber conseguido todo lo que veis (y no veis) a día de hoy. Por eso también estamos muy ilusionados de poder decir que juntos, estamos trabajando en la versión 2.0 de poda.server.
Después de estar en funcionamiento ocho meses con usuarios de verdad entrando y saliendo de la página web y del área personal, hemos podido ver qué cosas nos gustaría mejorar. Como he dicho antes, tuvimos que tomar la decisión de que poda.server ya estaba listo para ser usado (y roto) por nuestros usuarios y por mucho que nos costó, tuvimos que soltar la web al mundo y también la idea de la búsqueda de la perfección absoluta. Gracias a esto hemos podido cambiar muchas cosas sobre la marcha y también tomar notas de cambios grandes que queremos hacer. No os contaremos en detalle porque aún estamos trabajando en ello y también porque nos gustaría que fuese un poco sorpresa, pero sí os contaremos una cosa que nos hace mucha ilusión.
La meta más básica de poda.server siempre ha sido “poder hablar de libros con otras personas y conectar a través de la lectura” así que es por eso por lo que queremos crear la posibilidad de poder contestar al feedback que dejáis de cada libro. Queremos poder contestar y tener una conversación sobre los libros que leéis en poda.server porque creemos que enriquece la experiencia para ambos, tanto el usuario como nosotros. Por ahora nos estamos imaginando un especie de sección de comentarios en un blog dosmilero, sencillo y fácil de usar, pero enriquecedor. Tenemos un par de cosas más muy guays entre manos para esta versión 2.0 pero necesitamos tiempo, y a Gus!
Si tenéis alguna recomendación como usuarios de poda.server o de persona que no es usuario pero cree que ve algo que no encaja o que podría ser mejor, os pedimos por favor que nos escribáis un email para que podamos tenerlo en cuenta. Hasta ahora ya hemos recogido bastantes cosas de usuarios que vamos a tener en cuenta, ¡gracias por ayudarnos a ser mejores!
Es increíble pensar que el primer Mis Estaciones ya ha ocurrido, y que usuarios ya lo han recibido. Solo pensar que teníamos usuarios a los que enviar esto de Mis Estaciones ya nos resulta alucinante. Quién nos lo iba a decir hace un tiempo, que esto iba a ser una realidad y que iba a ocurrir tan rápido (sí, 7 meses para nosotros es bastante rápido).
Creemos que el 90% de los usuarios ya han recibido Mis Estaciones así que vamos a hablar un poco del contenido de lo que enviamos.
Tuvimos un montón de ideas sobre lo que enviar dentro del sobre, muchas de ellas las arrastrábamos de nuestros días de creación de poda.server, antes de que el proyecto estuviera publicado. Al principio sentimos mucha fricción y le dimos un montón de vueltas al contenido. Nos estábamos centrando muchísimo en lo que íbamos a enviar, en lo que se veía, en lo físico. Y no nos sentíamos bien, de hecho ni siquiera nos salían las cosas, ni avanzábamos. Poco a poco nos fuimos dando cuenta de que lo importante no eran las cosas en sí sino el mensaje, lo que queríamos comunicar.
Así que nos centramos en esto, y de repente todo empezó a funcionar. Nos empezamos a sentir animados e ilusionados por el primer Mis Estaciones, y las ideas nos venían de tres en tres. Pronto nos dimos cuenta de que había otra limitación, y era el peso del contenido que podíamos enviar por carta, 20 gramos concretamente. Pero ya no nos frenaba, simplemente nos adaptamos.
Nuestro foco lo pusimos en los usuarios y sus primeros meses con nosotros, en nuestros primeros meses como servicio, en la primavera y en la gratitud que sentíamos (y sentimos) de que todo esto ya sea real.
Lo primero que creamos fue una carta con nuestro mensaje y todo lo que queríamos decir. Lo segundo fue dirigido a nuestros usuarios personalmente, creamos para cada uno de ellos un book tracker con los libros que habían recibido como recomendación durante esta estación. Para algo más visual, creamos una postal dando la bienvenida a la primavera, con algo que para nosotros marca el inicio de esta, los narcisos. Los narcisos presentan una línea de recorte alrededor, con unas tijeras de podar, poda.server.


Quisimos hacer algo interactivo y además de unas pegatinas, incluimos un vinilo textil para que cada usuario pudiera crear su propio merch de poda.server, además de un vídeo explicativo del proceso, para que pudieran hacerlo en casa.
Nos lo pasamos genial haciéndolo, creemos que fue una muy buena forma de arrancar Mis Estaciones y estamos ilusionados por lo que está por venir. Ya hemos mencionado en anteriores poda.servings lo mucho que nos encanta a ambos hacer cosas en el mundo real y Mis Estaciones nos permite explorar exactamente esto.
Creamos un total de 12 cartas, algunas se fueron tan lejos como a México y Minnesota. Otras tuvimos la suerte de darlas en persona y ver sus caras, ¡no sabemos si esto se volverá a repetir!
Gracias a todas las personas que habéis recibido un Mis Estaciones, ¡estamos deseando enviar lo siguiente!
Reconocemos que esta edición de poda.serving es un pelín larga, pero es que teníamos muchas cosas que contar. Esperamos que lo hayas pasado bien leyendo sobre nosotros y nuestro mes. Nos leemos a mediados de mes con la próxima edición de Certified Bookworms.
Si has llegado hasta aquí, te enseñamos la oficina improvisada desde la que hemos escrito esta edición. El calor nos ha pillado ocupados y todavía no hemos podido montar las mesas y sillas del jardín, que siguen guardadas desde el invierno, así que un par de palets han hecho la función.
Uy sí, la web.















Qué chulada de proyecto tenéis y qué gustazo leeros!!
Qué suerte de oficina! 💐